Supongo
que es un cliché, pero ¿nunca os habéis sentido solos en una habitación llena
de gente?, si, definitivamente es una pregunta cliché, pero, ¿alguna vez os habéis
sentido solos cuando estabais solos?, es decir, cuando el silencio te rodea y
lo envuelve todo, como si no hubiera nadie más en el mundo, salir a la calle o
no depende de nosotros y aun así, si no bajas, puede que no haya nadie.
Aún no
tengo claro donde pertenezco, como todos en algún momento de la vida. A veces no
entiendo lo que pasa alrededor, cuando la gente habla de cosas que para mí no tienen sentido, intento encontrárselo para entender la situación, pero en mi cabeza son solo datos sin concordancia entre sí.
Me
siento inútil en mi vida, y sin embargo, tengo muy claro como solucionaría los
problemas de los demás, “en casa de herrero cuchillo de palo”, sé que no soy la
única, todos tenemos un amigo consejero, y si no lo tienes, es porque eres tú.
A veces
quiero adelantar las cosas, que el tiempo pase más rápido para llegar a la
etapa donde no hay problemas, pero siempre los habrá. Para no tenerlos tendría
que volver al pasado, donde nuestros problemas ni si quiera eran nuestros. A
medida que crecemos, la situación que nos traía de cabeza siempre será una
tontería comparada con la siguiente, como en matemáticas, de pequeños una
división era lo peor a lo que nos podíamos enfrentar, en bachiller darías lo
que fuera con tal de que te pusieran una división.
Según pasan los años te das cuenta de que siempre vas a tener problemas,
de mayor o menor importancia, pero en ese momento no te dejarán dormir. No
puedes librarte de ellos u olvidarlos sin más, en realidad, claro que puedes,
es tu decisión, pero personalmente, creo que todas las experiencias, tanto
buenas como malas, nos enseñan a enfrentarnos a la vida, aprendemos a vivir en
cada paso y cada tropiezo, nunca dejamos de hacerlo, vamos con el corazón roto,
las manos doloridas y el alma cansada, pero aprendiendo, para poder
enfrentarnos a problemas más grandes y, al final, poder reírnos de ellos con el
paso del tiempo.
Puedes
sentirte solo en un lugar lleno de gente porque nunca dejamos de estar solos,
pero la verdadera batalla empieza cuando nos quedamos rodeados por el silencio, en nuestra cabeza esta el peor enemigo, nos conocemos mejor que nadie incluso sin saber quiénes
somos. Así que no se si os habéis sentido solos cuando estabais, bueno, solos,
pero no os dejéis ganar, rendirse o no, no depende del silencio, depende de lo
que tú quieras hacer con él.
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